En muchas fruterías se pueden encontrar ya estos tubérculos de origen americano, que se utilizan como base de la alimentación en muchos países latinoamericanos. Tiene la forma de una gran zanahoria, pero su piel es marrón y rugosa, y su carne debe estar dura al tacto. Con ella se elabora harina, que a su vez se utiliza para amasar tortitas, pero también bebidas alcohólicas. También se comen sus hojas, normalmente en ensalada.
Para consumirla, se pela y se cuece como si fuera una papa. Después se hace un puré y se le añade mantequilla. Tiene un ligero sabor dulce. Aporta mucha energía en forma de hidratos de carbono.